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miércoles, 9 de julio de 2008

Primeros auxilios



¿Qué significa primeros auxilios?

Son medidas terapéuticas urgentes que se aplican a las víctimas de accidentes o enfermedades repentinas hasta disponer de tratamiento especializado. El propósito de los primeros auxilios es aliviar el dolor y la ansiedad del herido o enfermo y evitar el agravamiento de su estado. En casos extremos son necesarios para evitar la muerte hasta que se consigue asistencia médica.
Los primeros auxilios no son tratamientos médicos. Son acciones de emergencia para reducir los efectos de las lesiones y estabilizar el estado del accidentado. Y esto último es lo que le concede la importancia a los primeros auxilios, de esta primera actuación va a depender en gran medida el estado general y posterior evolución del herido. Así mismo, es una obligación moral.

En una urgencia, pueden tener que aplicarse uno de estos dos tipos de primeros auxilios:
Primeros auxilios emergentes o emergencias: en los que existe peligro vital para la vida del accidentado, estas son: una parada cardio-respiratoria, la asfixia, el shock, las hemorragias importantes y los envenenamientos graves.
Primeros auxilios no emergentes: en los que no existe dicho peligro, por ejemplo: una fractura en un brazo, dolor abdominal, etc.

Principios básicos:

El socorrista que está presente en el lugar del accidente debe actuar con dominio de la situación manteniendo la serenidad.
Hay que evaluar la situación rápidamente, sin precipitarse.Hay que impedir actuaciones dañinas de testigos bienintencionados inexperimentados. El socorrista debe:

PROTEGER: prevenir la agravación del accidente. Esto siempre procurando su seguridad y no exponiendose a al peligro, tenga presente que se ser dañado también no podrá ayudar y se generará un daño aún mayo.

ALERTAR: la persona que avisa debe expresarse con claridad y precisión. Decir desde donde llama e indicar exactamente el lugar del accidente.

SOCORRER: hacer una primera evaluación:
Comprobar si respirar o sangra.
Hablarle para ver si está consciente.
Tomar el pulso



Ante un accidente: mantenga la calma.


avise a los servicios de salud


si sabe qué hacer hágalo de inmediato


Como primeras reglas si no sabemos qué hacer, busquemos a quien sí pueda ayudar y muy importante es NO poner el riesgo nuestra propia vida.
Debemos:
- Conservar la calma.
- Revisar rápidamente el lugar, para detectar si hay algún peligro.
- Evaluar la situación, esto significa ver que el herido se encuentre en un lugar seguro, de no ser así, solicitar ayuda para ponerlo en lugar seguro, tratando de moverlo lo menos posible.
- Pedir ayuda inmediatamente a los teléfonos de urgencias. (Cruz Roja, bomberos, policía).
- En caso de que haya varios lesionados, se debe atender primero al herido más grave, que es el que no respira, presenta hemorragia o ha perdido el conocimiento.
- Desabroche la ropa del herido, camisa, corbata, cinturón, falda, zapatos para que pueda respirar mejor y esté cómodo.
- Si el lesionado está consciente, pregúntele cómo se llama, qué le sucedió, qué le duele y a quién debe avisar de sus familiares. Si no lo está, trate de averiguar quién es, por medio de sus identificaciones personales.-
Háblele, cálmelo y anímelo mucho.
- En caso de fractura no mueva al lesionado, sobre todo si se tiene sospecha de fractura de cráneo, columna vertebral o cuello.
- NO de nada de comer o de beber al lesionado

Los primeros auxilios varían según las necesidades de la víctima y según los conocimientos del socorrista. Saber lo que no se debe hacer es tan importante como saber qué hacer, porque una medida terapéutica mal aplicada puede producir complicaciones graves.

Entonces...¿qué hacer?

Cualesquiera sean las lesiones, son aplicables una serie de normas generales. Siempre hay que mantener la serenidad para evitar el pánico y la precipitación. A no ser que la colocación de la víctima lo exponga a lesiones adicionales, deben evitarse los cambios de posición hasta que se determine la naturaleza del proceso.
Un socorrista entrenado ha de examinar al accidentado para valorar las heridas, quemaduras y fracturas. Debe tranquilizar a la víctima explicándole que ya ha sido solicitada ayuda médica. La cabeza debe mantenerse al mismo nivel que el tronco. Si se producen náuseas o vómitos debe girarse la cabeza hacia un lado para evitar aspiraciones. Nunca se deben administrar alimentos o bebidas y mucho menos en el paciente inconsciente.
La primera actuación, la más inmediata, debe ser procurar al paciente una respiración aceptable: conseguir la desobstrucción de las vías respiratorias para evitar la asfixia, extrayendo los cuerpos extraños —sólidos o líquidos— y retirando la lengua caída hacia atrás. Si el paciente no respira por sí sólo habrá que ventilarlo desde el exterior mediante respiración boca a boca hasta disponer de un dispositivo mecánico.
El segundo aspecto a corregir es el referente al sistema circulatorio, para evitar el shock. Se deben valorar la frecuencia cardiaca y la tensión arterial (este es un signo tardío y sobre todo en jóvenes, por lo que no esperaremos encontrarlo alterado para actuar). Una valoración inicial se obtiene tomando el pulso: permite valorar la frecuencia y ritmo cardiaco, y su “fortaleza” nos indica una adecuada tensión arterial. De encontrarse lesiones sangrantes se debe comprimir con un paño limpio la herida, mientras llega la ayuda. No realizar torniquete, porque esto agrava la lesión.
El shock o choque es un trastorno hemodinámico agudo caracterizado por una perfusión inadecuada, general y duradera, de los tejidos que pone en peligro la vida. Los signos característicos son la piel fría y húmeda, los labios cianóticos (azulados), la taquicardia y la hipotensión arterial (pulso débil y rápido), la respiración superficial y las náuseas. Estos síntomas no son inmediatos; el shock puede desarrollarse varias horas después del accidente. Para evitarlo debe mantenerse abrigado al paciente en tanto llega la ayuda médica la que relizadá una perfusión de líquidos y electrolitos por vía intravenosa. Está prohibido administrar fármacos estimulantes y alcohol.
De presentar la víctima una fractura ésta deberá alinearse. De ser la fractura una fractura expuesta se lavará y cubrirá con paños limpios. No intentar reintroducir el hueso, esto puede generar mayor daño, al lesionar pedículos arteriales y nerviosos.

Las urgencias que requieren primeros auxilios con más frecuencia son los accidentes con politraumatizados, en los que se produce asfixia, parada, infarto de miocardio, sangrado grave, envenenamiento, quemaduras,insolación, desvanecimiento, coma, esguinces, fracturas y mordeduras de animales.

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